SCHELLENBERG: “ESTILO SUIZO: LAS RELACIONES ENTRE EL SECTOR PÚBLICO Y EL PRIVADO”

Oct 24, 2020 | Noticias

El Embajador de Suiza en Argentina, Heinrich Schellenberg, protagonizó el webinar «Estilo Suizo: las relaciones entre el sector público y el privado», organizado por la Cámara de Comercio Suizo Argentina. El evento online, que tuvo lugar el jueves 22 de octubre, fue dado en el marco de la Comisión Asuntos Públicos.

En su introducción, el Embajador Schellenberg ofreció un contexto histórico general que permitió entender la forma de funcionar, resolver problemas y relacionarse con el mundo que tienen los suizos.

«Históricamente, Suiza no es un Estado-Nación clásico; es un país plurilingüe y pluriconfesional. Tanto es así que durante la Exposición Universal de Sevilla en 1992, en el Pabellón de Suiza había un cartel que decía: ‘Suiza No Existe’. Era una provocación, pero la idea es que no somos un país típico sino más bien una nación formada por la voluntad de sus integrantes.»

«Suiza se ha gestado a lo largo de los siglos, y de hecho hemos tenido muchos conflictos», explicó. «Si bien es un país muy pacífico, históricamente hemos vivido muchos conflictos religiosos entre protestantes y católicos. No, entre alemanes-germano parlantes y francófanos o italófanos. Y a lo largo de los siglos hemos aprendido a superar ese tipo de conflictos, encontrando un modus vivendi que ha retratado muy bien Jorge Luis Borges cuando escribió: ‘Han tomado la extraña resolución de ser razonables, han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades’», asegurando que se trata de una expresión de la moderación que se practica y se vive en Suiza. «Un pragmatismo que está enfocado en buscar soluciones, es la única forma de convivir cuando se es étnica y linguísticamente tan diverso.», dijo.

Según Schellenberg, lo que caracteriza la forma de ser del suizo se advierte sobre todo en la política y en la economía, donde se tienen en cuenta los intereses de todos, considerándolos legítimos. «Políticamente, el pueblo suizo tiene una participación muy activa e intensa. Por siempre, la idea es no tener una grieta y que las soluciones sean apoyadas y aceptadas por la gran mayoría de los suizos.»

Puntualizó que Suiza tiene una cultura política de descentralización, tanto dentro de las instituciones como a nivel territorial. «En las instituciones, se manifiesta en el hecho de que no tenemos un presidente fuerte. En Suiza, mucha gente ni siquiera sabe quién es el presidente de turno. Las decisiones las toma un Consejo Federal integrado por siete miembros y todos tienen el mismo peso, aunque uno de ellos ejerza la presidencia del país cada año.»

Sostuvo que todo apunta a evitar la acumulación demasiado fuerte del poder. «Lo mismo ocurre a nivel territorial donde los cantones y municipios tienen muchas competencias. Nosotros aplicamos lo que denominamos el Principio de Subsidiaridad, intentando tomar las decisiones al nivel más bajo posible. Solamente, si es mejor, se sube de nivel. De manera que Suiza es un país donde el poder está atomizado en la toma de decisiones.»

Schellenberg destacó que esta cuestión se ve muy claramente en la forma de funcionar de las embajadas suizas, así como en la economía. «Esa forma de ser influencia mucho nuestro modo de relacionarnos con el mundo.» Al respecto, indicó que Suiza trata de no involucrarse en conflictos apelando a la famosa política de neutralidad. «Ofrecemos nuestros buenos oficios, que están enfocados en la búsqueda de soluciones. Otra expresión de pragmatismo Suizo es, sin suponer que uno tiene toda la razón y que el otro está completamente equivocado, siempre buscar una forma de equilibrar los intereses. Eso es lo que explica que no seamos un pueblo ideológico. Ni el comunismo ni el fascismo han penetrado en Suiza, en general somos bastante excépticos con respecto a ideologías.», afirmó.

A la hora de definir las relaciones internacionales, puso de manifiesto el valor de la prudencia. «Somos conscientes del tamaño relativo de Suiza, sabemos que tenemos cierto peso y que gozamos de mucho respeto, pero no somos un país que pueda ejercer mucho poder frente al mundo. Tenemos vecinos muy poderosos con los que hemos tenido que lidiar a lo largo de la historia, por eso a la hora de relacionarnos con el mundo prima la prudencia. No somos el típico país que pisa fuerte. Buscamos el diálogo y soluciones que sean aceptables para todo el mundo.»

¿Cómo esta forma de funcionar, resolver problemas y relacionarse con el mundo se reflejan en el accionar de la Embajada? «Nuestro rol es promocionar las relaciones entre el país en el que estamos y Suiza; pero sobre todo defender los intereses suizos, que son variopintos. Y también, entre otras cosas, apoyar a la comunidad suiza.»

Asimismo, dejó claramente establecido que el trabajo de una embajada está en el marco de la legislación del país anfitrión. «Según la Convención de Viena, nosotros estamos obligados a respetar las leyes locales. Argentina es un país soberano y son sus autoridades las que mandan; nosotros no podemos interferir ni involucrarnos en asuntos políticos internos. Lo que sí podemos hacer es defender los intereses suizos en cuanto sean afectados.»

Acto seguido, enfatizó que algunos suizos en Argentina tienen expectativas demasiado elevadas. Y compartió ejemplos concretos. «Con motivo del COVID-19 hemos recibido mensajes electrónicos de suizos que nos piden que los vacunemos en la Argentina, sin advertir que nosotros no tenemos ninguna responsabilidad sanitaria. Son las autoridades argentinas quienes tienen la responsabilidad de administrar la salud. En caso de haber deficiencias podemos tratar, hasta cierto punto, de compensarlas ayudando; pero de ninguna manera está en nuestra competencia vacunar a miembros de la comunidad suiza que están en el país.»

Otro ejemplo, giró en torno al tema de los dólares. «Hay ciudadanos que están afiliados al seguro de la vejez en Suiza y tienen que hacer sus contribuciones. Y como tienen dificultades nos piden ayuda para pagar sus cuotas allá. Nosotros no podemos ayudar a la gente que vive en Argentina a saltarse las reglas locales, mucho menos contribuir a infringirlas.»

Declaró que si hay un suizo que no fuese tratado correctamente aquí, la obligación de la Embajada es apoyarlo. Al mismo tiempo, reconoció que otra de las funciones importantes de la embajada es el apoyo a las empresas suizas, acentuando que es un aspecto prioritario de las relaciones bilaterales. «Cuando nosotros hacemos algo concreto en Argentina tenemos que tener en cuenta el conjunto de los intereses suizos y de las relaciones bilaterales. Existen intereses políticos, de derechos humanos, ambientales o educativo. También hay una cooperación importante en el ámbito judicial, pero simpre dada en el contexto de las relaciones bilaterales y de los intereses suizos. Todo lo que hacemos debe estar en sintonía con Verna, aunque gozamos de mucha autonomía y contamos con un gran margen de maniobra.»

El Embajador Schellenberg subrayó que aquí, en la Argentina, el interlocutor privilegiado es Cancillería; aunque, aceptó que también trata de relacionarse con otros ministerios. «En nuestras relaciones exteriores negociamos acuerdos como los Tratados de Libre Comercio, que los tenemos con medio mundo, otorgándole un marco de mayor previsibilidad y estabilidad a unas relaciones que se basan en el privilegio del derecho internacional.», concluyó.

BAJO LA LUPA: TLC EFTA – MERCOSUR y TLC MERCOSUR – UNIÓN EUROPEA

Tras su disertación, el Embajador Heinrich Schellenberg se puso a disposición de la audiencia del webinar para responder algunas cuestiones puntuales. Como era de esperar una de ellas giró en torno al Tratado de Libre Comercio EFTA – MERCOSUR.

«Concluimos las negociaciones del TLC en agosto del año pasado. Desde entonces, lo que se está haciendo es trabajar los textos para poder fimar. La idea era hacerlo durante el primer semestre de este año, pero a partir de la pandemia no se pudo avanzar con la revisión legal. Es el proyecto más importante que tenemos en las relaciones bilitarales. Concluyo que sigue habiendo interés del lado argentino, cosa que al principio no estaba tan clara porque ha habido un cambio de gobierno y el nuevo es mucho más proteccionista que el anterior. De manera que tenía mis dudas, pero lo que he constatado hasta ahora es que hay voluntad e incluso me han convocado a Cancillería a explicar por qué no están avanzando ciertos aspectos del Tratado.»

El Embajador reconoció que existe algún punto que otro, más sustancioso, que no está resuelto porque existen interpretaciones diferentes en cuanto al acuerdo que se obtuvo el año pasado. «Hay cuestiones un poco más de fondo, que tienen una relevancia política. Por consiguiente, no se va a poder cerrar tan rápidamente como lo esperábamos.»

En relación a ello, opinó que la expectativa en Suiza pasa por el TLC rubricado con Indonesia. «Concluimos el acuerdo y lo firmamos, pero ahora en Suiza hay un referéndum, el primero de esta índole», detalló. «Esta cuestión indica que, hoy por hoy, en Suiza está habiendo más excepticismo con respecto al TLC, sobre todo por cuestiones ambientales como es el caso de este país del sudeste asiático.»

Respecto al TLC entre Mercosur y la Unión Europea, dedujo que hay gobiernos europeos que son muy escépticos, como el Francés, ligado a cuestiones ambientales como las de Brasil. «El TLC Mercosur – Unión Europea resulta más complejo que TLC EFTA – Mercosur porque hay más actores y mayor escepticismo, sobre todo del otro lado del Atlántico. Por lo tanto, creo que va a ser más complicado que se resuelva.», advirtió.