Estudio de UBS revela cifras sobre la evolución de la mano de obra en Suiza

Ago 10, 2019 | Noticias, Panorama

Un reciente estudio de UBS proporciona cifras sobre la evolución de la mano de obra para los próximos diez años. En tanto la economía deberá crear unos 530.000 puestos de trabajo, solo 200.000 personas desembarcarán en el mercado del empleo en el país: un déficit de 330.000 trabajadores que habrá que llenar. Las vías principales pueden ser el aumento de edad de la jubilación, un mejor uso de las personas desempleadas, menos trabajo a tiempo parcial y un poco de inmigración.

El escenario privilegiado por Alessandro Bee y Veronica Weisser, los autores del estudio, apunta sobre una progresión del 1% del empleado cada año, el ritmo observado desde 1960. Ambos prevén que un gran número de puestos serán creados en dominios donde las mujeres hoy son mayoritarias: salud, cuidados de las personas y educación. Se impone un cambio de paradigma, y los hombres deberán ocupar así más “profesiones femeninas”.

Por el contrario, la industria, el sector financiero y el comercio deben afrontar otro panorama: no se trata “tanto de saber dónde van a reclutar su mano de obra en el futuro, sino más bien de cómo desean formar a sus colaboradores actuales para los desafíos del futuro”. Estos sectores son alcanzados en particular por la digitalización y la automatización que inciden sobre el empleo: en síntesis, hace falta formación continua, también para las personas desempleadas, cuyo perfil a menudo no se corresponde con el tipo de empleo creado.

El informe también evoca la cuestión del trabajo a tiempo parcial, donde se debería seguir el ejemplo de los países nórdicos (donde la tasa de part-time es menor), que alientan “a las mujeres a conciliar familia y vida profesional”, ofreciéndoles por ejemplo más posibilidades de cuidado de sus hijos.

Finalmente, se aborda la cuestión migratoria: los autores indican que una inmigración elevada choca con “una fuerte resistencia política y social”, y como el desempleo baja en Europa tampoco es seguro que Suiza logre atraer a gran número de inmigrantes calificados a largo plazo. Y concluye señalando la convendría de flexibilizar la edad de jubilación en los sectores donde falta la mano de obra. “No hay recetas milagrosas -dicen los autores- pero con una estrategia que agrupe todos estos instrumentos, las empresas pueden hallar colaboradores, incluso en el seno de una sociedad que envejece”.