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Testimoniales de Ricardo Arriazu durante el Almuerzo de Fin de Año de la CCSA

El economista aportó su aguda mirada sobre la realidad económica nacional.

Testimoniales De Ricardo Arriazu Durante El Almuerzo De Fin De Año De La CCSA
Ricardo Arriazu.

“Argentina tiene la mala costumbre de gastar de más, de modo que para sostenerse alguien le tiene que prestar. Y cuando el acreedor está convencido que no se le va a pagar, sale corriendo. Todas las crisis argentinas son exactamente iguales, sin excepción, al igual que las ocurridas en Brasil, Grecia y España. La diferencia es que, como hemos sido defaulteadores seriales, a la Argentina se le tiene menos paciencia que a otros países.”

“Cuando a uno lo dejan de financiar, hay que bajar los gastos. Si compro menos a quien vende un exportable, lo exporta; si compro menos al que vende un importable, bajan las importaciones; y si compro menos a quien vende un bien no comerciable, bajan la actividad, el empleo, la recaudación y el precio relativo.”

“Hubo tres factores claves para la crisis actual: tuvimos una sequía que nos costó USD 7.500 millones; se puso un impuesto a los activos financieros, bajando la tasa de retorno ajustada por riesgo que provocó la salida de capitales; y se paralizó el mercado de crédito. Todo eso produjo una baja de USD 65.000 millones en el gasto interno, más de 10 puntos del PBI. Las expectativas frustradas de la población se vieron reflejadas en el resultado del proceso electoral.”

“¿Por qué aumentamos el déficit fiscal? El argumento era para ganar las elecciones de 2017. ¿Para qué? Como decía Maquiavelo, las cosas duras hay que hacerlas de entrada, y las cosas buenas hay que darlas de a poquito.”

“El equilibrio fiscal primario ya se produjo, se ajustaron las tarifas y el tipo de cambio, aunque ha habido un deterioro de las PASO para acá. Estamos ante una situación óptima para hacer un buen programa económico. Ahora, si no se entendemos qué pasó y entramos con ideología, van a cometerse errores en lugar de aprovechar esta oportunidad única que se presenta porque el sufrimiento ya lo hemos pasado.”

“Es posible expandir la demanda interna con confianza, sin la necesidad de inversión porque hay capacidad ociosa. Habrá que reestructurar la deuda: puede hacerse en forma amigable como ocurrió en Uruguay, Portugal y Ucrania, con el FMI ayudando; pero también puede decirse que toda la culpa es del Fondo, no renegociar ni pagar. En el primer caso, habrá confianza y se podrá expandir la economía; en el segundo caso, habrá desconfianza y para expandirla habrá que emitir pesos que nadie quiere.”

“Está claro que los vencimientos de la deuda del año que viene son imposibles de pagar. Entonces, habrá que aprender la lección de los países que atravesaron situaciones similares. Lo mejor es mostrar al acreedor la voluntad de pago, aunque no se pueda pagar, y conseguir tiempo. En economía, el tiempo es una quita en valor presente neto; pero no afecta a los balances ni la confianza.”

“Uno de los grandes problemas que tiene la Argentina es su sistema jubilatorio, donde tiene un déficit fenomenal; y un sistema de indexación que, con la nueva fórmula, ha dado a los jubilados más plata que la que hubiera otorgado el sistema anterior. Decisiones como el blanqueo laboral y la extensión de la edad jubilatoria son cosas que cualquier país del mundo está haciendo. Y a la vez, dan oportunidad y tiempo.”

“Argentina está dolarizada porque durante décadas se ha estafado a los tenedores de pesos. La inflación es una estafa. La devaluación es una estafa peor porque es a propósito, pero los economistas hemos hecho creer que es un instrumento de política económica. El congelamiento de depósitos y el Plan Bonex también es una estafa. La primera vez que lo estafan, usted se sorprende; la segunda, se enoja; y la tercera, busca protegerse. Y la protección se traduce en poner los activos financieros lejos del alcance del gobierno.”

“Si hay inflación, ¿cómo es posible hacer un contrato en pesos si no se conoce cuál es su valor? Ojalá pudiéramos pesificar, pero eso tomaría 20 años de buena conducta y no tener inflación. Dolarizar daría soluciones inmediatas pero no sería aceptado por el pueblo argentino, y además supone un problema porque no tenemos prestamistas de última instancia para el sistema financiero. La única alternativa es el trabajo duro, largo, y no estafar. Hay que erradicar la inflación.”

“El caso de Argentina se resume en 100 años de decadencia relativa. Necesitamos de estadistas que hagan los acuerdos políticos y logren convencer a la población. Todo el mundo dice que hay que subir el consumo, pero Argentina incrementó 10 puntos el producto del consumo y no incrementó la inversión. ¿Cómo voy a aumentar el consumo si la torta no crece?”

“De cara al futuro, observamos una combinación en la coalición triunfante entre peronistas ortodoxos y heterodoxos, y de la alquimia que se produzca allí, saldrá el programa económico. Es muy temprano para decirlo.”

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