Adecco Argentina pone la lupa sobre la migración venezolana en el país

Jul 22, 2019 | Noticias, Noticias Socios

El Grupo Adecco Argentina realizó un estudio sobre la integración pendiente de los migrantes en Argentina, enfocada específicamente en la situación que viven los venezolanos al llegar al país. ¿Cómo es su situación laboral, por qué llegan al país, qué ciudades eligen para vivir, en qué rubros consiguen trabajo? Son sólo algunas de las preguntas que busca responder la investigación recientemente realizada.

La anteúltima estimación, que había sido publicada en noviembre de 2018, situaba el número en tres millones; lo que convierte a los venezolanos, en la tercera nacionalidad en el mundo en cuanto a solicitudes de acogida y asilo, luego de Siria y Afganistán.

Entre 2009 y 2018 se radicaron en Argentina 130.820 venezolanos. Pero de ese total, el 53,91% llegó en 2018. Así, 70.531 venezolanos se radicaron en Argentina en 2018 frente a 47.391 provenientes de Paraguay, y 37.203 originarios de Bolivia, según datos de la Dirección Nacional de Migraciones Argentina.

En este contexto, el presente estudio del Grupo Adecco Argentina contribuye con información acerca de qué perfiles aportan los migrantes venezolanos a la Argentina, cómo se integran a la fuerza laboral local, y cómo impacta esta incorporación en el sistema previsional argentino; teniendo en cuenta que Argentina es el quinto país de acogida de la masa migratoria venezolana.

Entre los venezolanos que llegaron en busca de mejores oportunidades se puede señalar que un 45,59% explicó que migró en busca de trabajo y un 15,34% eligió Argentina mencionando en primer término la “facilidad migratoria”.

Otro 14,29% esgrimió exclusivamente la situación de su país de origen; un 9,87% prioriza la educación pública y venir a la Argentina para estudiar; y un 3% se encuadra en la categoría “otros” y engloba otras causas aleatorias.

Según el reporte, sólo el 3,91% de los encuestados migró al país con el secundario incompleto, en tanto el 51,69% posee título terciario o universitario completos. Se trata de un porcentaje alto, en especial teniendo en cuenta que, en la Argentina, de acuerdo con el Censo Nacional de 2010, sólo el 14% de la población mayor de 25 años tenía un título universitario o terciario.

Del universo encuestado, 63,17% dice no haber conseguido trabajo estable y estar en búsqueda activa. El 32,34% refiere estar trabajando de manera estable, aunque sigue buscando “conseguí un empleo pero no es lo que esperaba” y finalmente un 4,49% refiere estar trabajando de su profesión.

Sobre 539 casos encuestados, verificamos 112 Ingenieros (20.78%), 106 Licenciados (19.67%) y 26 Técnicos (4.82%). Es decir, el 45,26% de los migrantes tienen un título de grado, tecnicatura o estudios superiores. De ese porcentaje, sólo el 12,24% de ellos trabaja o ejerce gracias a su título (66 personas).

Esta relación no difiere respecto de la misma consulta sobre ciudadanos argentinos, entre 1397 casos consultados, 20,54%, 287 personas, trabajan ejerciendo su profesión y el otro 79,46% o 1110 personas, se dedican a otras tareas.

Independientemente de su formación académica o experiencia, 39,02% de los consultados migrantes refirieron desempeñarse en tareas de comercio, retail y servicios (repositor/a, cajero/a, vendedor/a, encargado, mozo/a); 13,28% manifestó “ser independiente” (consultor, cuidado de personas, trabajo en casas particulares, chofer y cadetería). El 12,14% indicó desempeñarse en algún trabajo vinculado con la industria (ingeniería, control de producción, construcción, jefe de depósito) y 35,55% confirmó estar desempleado.

A casi el 35% de los venezolanos que llegan al país le toma entre 1 y 3 meses conseguir empleo. Entre 3 y 6 meses a casi el 30%, y entre 6 meses y 1 año a casi el 19%, por citar los porcentajes más relevantes.

Por otra parte, al ser consultados acerca de sus ingresos mensuales, hicimos especial hincapié en referirnos al dinero con el que cuenta mensualmente para sus gastos generales, expresado en pesos argentinos. Y como ejemplo propusimos “lo que le queda en mano del recibo de sueldo; lo que gana de su facturación tras pagar sus obligaciones”. El 48% vive con $15.000 o menos, el 35,13% entre 15 y 30 mil pesos, entre 30 y 50 mil el 12,38% y con más de ese número el 4,4%.

Finalmente, respecto al impacto de la informalidad, el  68,42% de los encuestados que trabaja afirma estar “en negro”, frente a un 16,58% registrado como monotributista y un 15% aportante al régimen de autónomos.